Tegucigalpa.- Un total de 1,373 personas privadas de libertad fueron trasladadas a un módulo reconstruido del Centro Penitenciario Nacional de Támara, como parte de las acciones impulsadas por las autoridades para reforzar la seguridad y mejorar el control dentro del recinto carcelario.
El traslado se realizó el miércoles 28 de octubre, con la participación de personal del Instituto Nacional Penitenciario (INP), las Fuerzas Armadas y la Policía Militar del Orden Público (PMOP). De acuerdo con la información divulgada, 286 internos procedían del Módulo de Retirados y otros 1,087 del Módulo de Sentenciados 1.
Las instalaciones, conocidas como “La Jaula”, cuentan con cámaras de videovigilancia y mecanismos para restringir el acceso al sistema eléctrico. Estas medidas buscan mantener una supervisión permanente de los reclusos y evitar el uso no autorizado de las conexiones eléctricas.
Antes de ingresar al módulo, los privados de libertad fueron sometidos a revisiones corporales y de sus pertenencias para detectar posibles objetos prohibidos. El procedimiento se desarrolló bajo la coordinación de las instituciones encargadas de la seguridad penitenciaria.
La habilitación de este espacio forma parte de las medidas orientadas a reforzar el control interno y reducir el hacinamiento en el sistema penitenciario hondureño, mediante la rehabilitación de instalaciones existentes y la reorganización de la población carcelaria.



















