¿Vale la pena amasar riquezas con el narconegocio y después ser extraditado y terminar el resto de sus días en una cárcel?, cuestiona el cardenal

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Tegucigalpa.- En la Eucaristía celebrada este domingo desde la Basílica de Suyapa, el cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, cuestionó a quienes dedican sus vidas en amasar riquezas y también señaló a las personas que se han dedicado al narcotráfico pero que al final terminan en una cárcel de Nueva York, Estados Unidos.

El purpurado hondureño, en ese contexto, reflexionó respecto a aquellos que piensan pasar llenos de cosas, pero vacíos, pero esa falsa seguridad tarde o temprano se derrumba, esto, expresó el religioso al momento de citar una parábola donde Dios le dijo a un hombre: «necio, esta noche te van a exigir tu vida y lo que has acumulado de quién será».

El líder religioso arguyó, que de esa forma será el que amasa riquezas para sí, y no es rico ante Dios.

«La palabra de Dios resuena con energía, necio el que se creía muy inteligente con el proyecto de vida casi perfecto y es presentado como insensato y falto de inteligencia, por tanto la vida de este rico es un fracaso y sin sentido», refirió Rodríguez en la homilía.

Señaló que Jesús llama necio a quienes solo piensan en acumular cosas y creen poder fundamentar su existencia sobre realidades frágiles e incapaces obsesionados por enriquecerse o en acumular bienes creyendo que con eso tienen asegurado el futuro, sin embargo, llega la muerte y terminan sus proyectos y la búsqueda desordenada de placer.» Eso nunca garantiza la vida y mucho menos la verdadera felicidad», añadió.

Al referirse a la parábola de Jesús, la máxima autoridad de la Iglesia Católica de Honduras, instó a «que nos guardemos de toda clase de codicia la cual deja terriblemente a las personas que tratan de compensar de manera falsa o con cualquier pequeña cosista que al final todo se derrumba».

«Narconegocio y codicia»

«No podemos ocultar que vivimos en una sociedad llena de codicia por las riquezas aunque sea sin reglas morales y sin recordar los mandamientos de la Ley de Dios: No robar, y esto como que ya no existe si se llega a un cargo público y todo mundo piensa, hoy se va defender (robar, enriquecerse con lo que no cuenta», lamentó el jerarca católico.

Ante eso, el Cardenal preguntó, «en qué quedan esas personas. Pensemos en todos los que viven del narconegocio que acumulan bienes, pero después quedan en manos de instituciones que ni los cuidan y tampoco les dan un sentido social. ¿Vale la pena vivir acumulando y después terminar en una cárcel el resto de sus días?, preguntó Rodríguez Maradiaga.

«En Puerto Lempira (…), una vez tuve una experiencia dolorosa en una reunión muy bella con unos niños, y a un pequeño le pregunté qué quieres ser cuando seas grande y él me dijo: ser narcotraficante», contó el Cardenal.

«Un niño que ni entendía de que se trataba, pero veía aquellos que salían de la pobreza aparentemente, eran los dedicados al narconegocio, sin embargo, quedan extraditados pasando el resto de sus vidas en una cárcel o denunciando a otros como vulgarmente se dice: cantando los coros de Nueva York con tal de reducir las penas», reflexionó en su mensaje el purpurado.

«Insensatos»

«Por eso el Señor Jesús los llama insensatos porque pierden el sentido de la vida; dejemos a un lado ese negocio tan horrible donde simplemente la gente que aún honestamente vive para acumular, cambiaron el verdadero Dios por el becerro de oro del cual nos habla la Sagrada Escritura», reprochó.

Asimismo, el arzobispo de Tegucigalpa cuestionó a las personas que no tienen tiempo para Dios y para la oración, pero si para la Bolsa de Valores y para llenar sus vidas de cosas.

Este domingo en la Basílica Nuestra Señora de Suyapa, su eminencia Óscar Andrés Cardenal Rodríguez, dio paso a la apertura del mes dedicado al matrimonio y la familia, labor pastoral que nace desde 1980