Tegucigalpa.- El reciente incremento de la Tasa de Política Monetaria (TPM) del Banco Central de Honduras (BCH) genera preocupación por su posible impacto en las tasas de interés del sistema financiero y, en consecuencia, en el costo de los préstamos para hogares y empresas.
El BCH anunció un aumento de 25 puntos básicos, pasando la TPM de 5.75% a 6%, medida que entrará en vigencia a partir del lunes 21 de septiembre. La institución justificó la decisión en las presiones inflacionarias que enfrenta el país y en las condiciones financieras internacionales.
De acuerdo con el BCH, la inflación interanual alcanzó 6.20% en agosto, por encima del rango de tolerancia establecido alrededor de la meta de inflación. Entre los factores señalados figuran el incremento de los precios internacionales del petróleo y los alimentos, además de factores externos que han elevado las presiones sobre los precios.
¿Cómo puede afectar al bolsillo?
La TPM funciona como una referencia para las operaciones interbancarias y forma parte de los mecanismos mediante los cuales el BCH influye sobre las condiciones de liquidez y el costo del dinero en el sistema financiero.
Ante este escenario, un economista advirtió que el aumento de la tasa de referencia podría trasladarse progresivamente a las tasas de interés que ofrecen las instituciones financieras, especialmente en determinadas operaciones de crédito.
Esto podría significar un mayor costo para quienes soliciten nuevos préstamos o financiamientos, dependiendo de las condiciones de cada institución, el tipo de crédito y la tasa pactada. El impacto no necesariamente se produce de manera inmediata ni en la misma proporción para todos los productos financieros.
El antecedente reciente muestra que los movimientos de la TPM pueden coincidir con cambios en las tasas activas y pasivas. En 2024, por ejemplo, los ajustes de la política monetaria estuvieron acompañados de incrementos en las tasas de interés de las operaciones nuevas en moneda nacional.
BCH busca contener la inflación
El Banco Central sostiene que el ajuste busca mitigar presiones inflacionarias adicionales y contribuir a mantener las expectativas de inflación dentro del rango de tolerancia.
A pesar del incremento de la TPM, el BCH destacó que varios indicadores económicos mantienen un comportamiento favorable. Según los datos citados por la institución, el IMAE registró un crecimiento interanual de 4.4% en julio, mientras que el crédito bancario al sector privado aumentó 8% interanual en agosto. Asimismo, las reservas internacionales netas alcanzaron un nivel histórico de 11,515.6 millones de dólares al 14 de septiembre.
El nuevo escenario monetario coloca nuevamente bajo atención el costo del financiamiento en Honduras, particularmente para consumidores y empresas que dependen del crédito bancario.

















