El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración ha alcanzado un “gran acuerdo” con Irán y señaló que el documento podría ser firmado en los próximos días durante un encuentro en Europa.
Según el mandatario estadounidense, las negociaciones han avanzado de manera significativa y los términos del pacto ya habrían sido consensuados por las partes involucradas.
Trump también indicó que, ante estos avances, decidió suspender ataques militares que estaban previstos contra objetivos iraníes.
No obstante, autoridades y medios vinculados al gobierno iraní rechazaron las declaraciones del presidente estadounidense y aseguraron que Teherán no ha aprobado ningún acuerdo definitivo, lo que mantiene la incertidumbre sobre el estado real de las conversaciones.
Las declaraciones se producen en medio de un escenario de alta tensión entre ambos países, marcado por enfrentamientos recientes, intercambios de ataques y esfuerzos diplomáticos impulsados por mediadores internacionales para evitar una mayor escalada del conflicto.
Pese a las diferencias entre Washington y Teherán, la posibilidad de un acuerdo ha generado expectativas en la comunidad internacional debido a su potencial impacto en la estabilidad de Medio Oriente y en los mercados energéticos mundiales.
Sin embargo, la falta de una confirmación oficial por parte de Irán mantiene abiertas las dudas sobre la concreción del eventual pacto.




















