Se puede matar con la lengua, reflexiona iglesia en homilía dominical

0
742

Tegucigalpa – El párroco de la Iglesia Catedral Metropolitana San Miguel Arcángel de la capital, Juan Carlos Martínez, reflexionó hoy sobre el mensaje de Jesús a través del evangelio.

En ese orden, caviló que se puede matar con la lengua cuando se denigra y se destruye la autoestima del prójimo.

“Los comentarios negativos y destructivos van matando poco a poco a las personas, sí se puede matar también con la lengua, denigrando y destruyendo el autoestima de nuestro prójimo”, expresó el religioso.

Además meditó sobre las relaciones interpersonales entre hombre y mujeres y dijo que Jesús rompe los esquemas patriarcales y machistas en que la mujer es propiedad del varón y es reducida a un objeto.

“Sí, Jesús devuelve la dignidad a las mujeres e invita a un amor sin reservas, sin egoísmo y sin convertirlas en un objeto del que se puede apropiar, en una palabra Jesús está invitando a la fidelidad”, resumió.

Al respecto destacó la importancia de la verdad y de la autenticidad en las relaciones.

“Quiere decir que las relaciones humanas, a menudo, se encuentran contaminadas por la mentira, ambigüedad, el doble sentido y la falsedad”, agregó.

Finalmente, invitó a superar la escala de valores que reluga la sociedad y amar sin medida, como lo hizo Dios primero. A continuación Diario Paradigma reproduce la lectura del día tomado del evangelio según san Mateo (5,17-37):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas:
no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.
Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio.
Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.