Movimiento opositor denuncia «el estado de terror» que ha impuesto Ortega en Nicaragua

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San José.- El movimiento opositor nicaragüense Unamos denunció este sábado «el estado de terror» que ha impuesto en Nicaragua el Gobierno que presiden Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, a raíz de las manifestaciones antigubernamentales que estallaron en abril de 2018.

«Denunciamos el estado de terror que ha impuesto la dictadura dentro del país y en particular a los familiares de los 317 nicaragüenses despojados de su nacionalidad y de sus bienes en febrero de 2023», indicó la Unión Democrática Renovadora (Unamos) en una declaración.

Unamos, que se define como un movimiento democrático y progresista, y cuyos principales líderes se encuentran en el exilio, explicó que elevaron esa denuncia durante la reunión de la Dirección Directiva y Conferencia de la Alianza Progresista en las Américas, que se realiza en Brasil.

En la misma participa una delegación de Unamos, encabezada por su presidente, Luis Blandón, y que incluye a los directivos de ese partido, Suyen Barahona y Héctor Mairena.

Según Unamos, que antes se llamaba Movimiento Renovador Sandinista (MRS), «la dictadura de los Ortega Murillo ha establecido un modelo totalitario que ha aniquilado la institucionalidad democrática, las elecciones libres y todas las libertades ciudadanas» en Nicaragua.

También que las autoridades han «cerrado y confiscado 32 universidades privadas y más de 3.560 organizaciones no gubernamentales», y que han concentrado la persecución religiosa especialmente en la Iglesia católica, mediante la cárcel y el exilio a sacerdotes y religiosas.

Asimismo, Unamos denunció que hay más de 100 personas que actualmente sufren cárcel por razones políticas y cuya liberación demandaron.

En su declaración, ese movimiento retomó el último informe (29 de febrero de 2024) del Grupo de Expertos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que concluyó que «esta persecución generalizada constituyen crímenes de lesa humanidad, por lo que Ortega y Murillo y los altos funcionarios del Estado identificados, deben ser sometidos a investigaciones judiciales».

Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, acentuada tras las controvertidas elecciones generales de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión o en el exilio. EFE