Mel Zelaya acusa a EE. UU. de usar a Honduras como laboratorio de sus «políticas injerencistas»

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Tegucigalpa – El expresidente de Honduras Manuel Zelaya, derrocado en 2009, acusó este sábado a Estados Unidos de usar a su país «como un laboratorio» para llevar a cabo «sus políticas injerencistas», al inaugurar en Tegucigalpa una reunión del Grupo de Puebla, que congregó a líderes progresistas de Latinoamérica y España.

«Honduras ha sido utilizado como un laboratorio de Estados Unidos para practicar y para llevar a cabo muchas de sus políticas injerencistas y, además, de democracias tuteladas altamente dependientes de la hegemonía que se ejerce en la esfera del dólar», subrayó Zelaya en su discurso.

Señaló que “si no hay capacidad y convicción, no de la dirigencia, sino de la base política de una sociedad, no hay cambios, ni hay revolución, ni hay transformaciones como las que se necesitan en todos nuestros países”.

Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009 cuando promovía una consulta popular orientada a reformas constitucionales, desoyendo impedimentos legales que entonces aducía la justicia de su país, indicó que la Embajada de EEUU “dirigió y apoyó en Honduras” los “fraudes” en las elecciones generales de 2013 y 2017.

“Hemos sobrevivido en todo este tiempo 12 años y 7 meses de dictadura feroz que se instaló en Honduras con apoyo de Estados Unidos”, enfatizó el expresidente hondureño, que en la víspera recordó los quince años de su derrocamiento.

Aseguró que un partido político que gana las elecciones «no tiene el poder si no lo sabe ejercer, si no combate este capitalismo criminal que gobierna el mundo, esta globalización que lo único que ha dejado es secuelas de pobreza en muchas de nuestras latitudes».

En la reunión participó el expresidente argentino Alberto Fernández, quien dijo que el mundo está viviendo “el ocaso del imperialismo americano”.

“El mundo está cambiando, aparece un nuevo elemento geopolítico, los Brics (grupo de economías emergentes: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que objetivamente representan más que el G7, representan al 44 % de la humanidad y tienen el 7 % del PIB”, enfatizó.

«La globalización existe, ha venido, está aquí y ha llegado para quedarse y es muy difícil que esa globalización se muera», señaló Fernández, tras indicar que Latinoamérica tiene “una gran debilidad porque no logramos unificar la región, nos cuesta muchísimo”.

El expresidente argentino apuntó que la población sintió en la pandemia que el “mundo es muy desigual”, que el estrato de los sectores más postergados “es enorme” y que el “sistema es injusto”.

“La derecha fue mucho más eficiente que nosotros en encontrarle una propuesta de salud y por eso les ha hecho creer que el verdadero antisistema es la derecha, pero en verdad la derecha no es más que la restauración del peor sistema, que es el sistema que distribuye entre pocos lo mucho y posterga a los muchos a nada», subrayó.

La senadora colombiana María José Pizarro, por su parte, lamentó que latinoamérica vive la «violencia cotidiana de distintas maneras, vive en medio de la indignación y sobre todo, vive en medio de la incertidumbre”, y lamentó las “mareas de seres humanos en migraciones en condiciones absolutamente infrahumanas».

Abogó por una “forma distinta de hacer política en la que se ponen elementos profundamente femeninos en el centro y que como progresistas debemos abordar, adoptar, en los cuales debemos profundizar el cuidado de nosotros y del planeta, del ciudadano, de las instituciones y la libertad, la democracia, la equidad en el sentido más amplio, la transición energética justa; por eso el cuidado del planeta es absolutamente fundamental”, indicó Pizarro.

La participación femenina en la política “nos invita a un nuevo relacionamiento de la política, pero también de los liderazgos de nuevos rostros, con sus gentes y con su pueblo a interpelar desde esa profunda esencia femenina, esos escenarios de horror, terror, miedo, incertidumbre que nos presenta la contraparte, esa ultraderecha absolutamente radical”, apuntó la senadora colombiana. EFE