La memoria de Ramón Custodio será bendita para siempre y debe ayudarnos para sanar heridas, dice el Cardenal Rodríguez

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Tegucigalpa.– Durante las exequias del doctor Ramón Custodio López en la misa de cuerpo presente, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga reconoció su legado y aseguró que su memoria será bendita para siempre.

“Ojalá que el ejemplo del doctor Custodio ayude a nuestro país, ayude a aquellos que se les borró la memoria histórica y piensan que están descubriendo el agua tibia. Honduras tiene historia, historia también de páginas muy tristes que no se deben repetir y el ejemplo del doctor Custodio debe ayudarnos para sanar heridas no sanadas que hacen mucho daño y destruyen la fraternidad”, reflexionó.

El líder de la Iglesia Católica hondureña, citó el libro del apocalipsis que reza que muchos cristianos fieles que sufrieron el martirio “su memoria será bendita para siempre y eso creo que con todo derecho lo podemos aplicar a la memoria de nuestro querido hermano el doctor Ramón Custodio, su memoria será bendita para siempre”.

Hizo suyas las palabras de un autor anónimo que decía: “Los muertos tienen dos tumbas, y leyéndolo me preguntaba ¿por qué dice esto? Una, la tumba que tienen en la tierra y la otra que tienen en el corazón y la memoria de las personas”.

Pidió a los hondureños nunca olvidar el ejemplo de Ramón Custodio como cristiano, ciudadano, doctor y defensor de derechos humanos.

“Por eso hoy él es despedido en esta vida en la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa. Él que oró tantas veces pidiendo a la madre del cielo ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte, sin duda alguna ha sido recibido en las manos de nuestra madre del cielo”, puntualizó.

Sermoneó que este día no es de tristeza, y por el contrario debe ser visto como el triunfo de una persona que supo darle un profundo sentido a su vida.

El Cardenal Rodríguez, dijo que Ramón Custodio triunfó en la vida, “y por eso bendecimos su memoria para que su ejemplo perdure en toda Honduras, que se erradiquen los males que tenemos de irrespetarnos y de matarnos unos a otros, Honduras no puede seguir así, no podemos pensar que hay vidas que no valen nada ni que nadie se acuerde de ellos”.