El SICA y la FAO llaman a unir esfuerzos y a movilizar recursos para el Corredor Seco

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San Salvador.- Representantes del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) llamaron este viernes a unir esfuerzos y a movilizar recursos para implementar acciones en el Corredor Seco de Centroamérica, fuertemente afectado por la sequía y los efectos de la crisis climática.

El SICA, cuya presidencia pro tempore fue asumida por El Salvador el pasado 1 de julio, realizó en San Salvador un diálogo de alto nivel en el marco de la implementación de los proyectos Mano de la mano y Construyendo Resilencia en el Corredor Seco y Zonas Áridas de la Región SICA.

 Werner Isaac Vargas, secretario general del SICA, aprovechó el encuentro, en el que participaron autoridades de diversos organismos, para enfatizar en la necesidad del establecimiento de amplias alianzas entre distintos sectores.

«Hago un llamado a la cooperación internacional, al sector privado, a la banca multilateral y a organismos internacionales, de tal manera que nos permita direccionar esfuerzos y movilizar recursos», dijo.

MANO DE LA MANO, RESILENCIA

La iniciativa Mano de la mano, promovida por la FAO, es «un esfuerzo intersectorial, interinstitucional y multidimensional», es un «foro dedicado a construir resilencia en el Corredor Seco Centroamericano e impulsar las energías de las inversiones, la cooperación territorial y encontrar soluciones a los desafíos actuales de la región», apuntó el secretario general del SICA.

Máximo Torero, economista jefe de la FAO, señaló que «Mano de la mano no es política, no es hablar. Mano de la Mano es traer la ciencia, la innovación, la información que tenemos para buscar soluciones concretas y coordinadas -intersectoriales- entre todos países y para atraer la inversión que necesitamos para convertir todo esto en acciones».

SOBRE EL CORREDOR SECO

De acuerdo con Vargas, el Corredor Seco Centroamericano es una zona geográfica que se extiende desde el sur de México -desde Chiapas- y abarca los países de Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá. A los que se suman determinadas zonas áridas de República Dominica y Belice.

En este territorio habitan, según el secretario general del SICA, aproximadamente 11,5 millones de centroamericanos «de los que la mitad de estas personas depende económicamente de las actividades agrícolas y la producción de granos básicos para su subsistencia, la de sus familias y la de sus comunidades».

«Aquí convergen diversas dimensiones ambientales productivas, económicas y sociales, de gran importancia para la región. Sin embargo, el Corredor Seco es un territorio que se caracteriza por presentar condiciones climáticas y ambientales de extrema aridez y sequía en determinadas épocas del año», señaló.

Y apuntó que dichas condiciones «se han visto agravadas de forma progresiva por factores relacionados con el cambio climático, los efectos de la Niña y el Niño, la deforestación y la degradación de los recursos hídricos y de los suelos».

«MUCHAS OPORTUNIDADES»

Torero señaló que el problema del Corredor Seco «siempre se vio como algo complejo, difícil, donde no podíamos salir adelante».

«Creemos que es el momento de cambiar esa visión negativa y pasar a una visión completamente positiva», sostuvo y agregó que el Corredor Seco tiene «muchas oportunidades que nos van a permitir sacar a la población adelante, moverlas fuera de la pobreza y moverlas fuera de la hambruna».

Los largos períodos de sequía y lluvias intensas azotan al Corredor Seco, afectando a los medios de vida y la seguridad alimentaria de las poblaciones locales – el 80 % de los pequeños productores viven en pobreza – y obligándolas a migrar en muchos casos, según la FAO. EFE