El Salvador cierra 2019 con reducción de homicidios, pero seguirá en epidemia

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San Salvador, 23 dic (EFE).- El Salvador cerrará el 2019 con una reducción de los homicidios superior al 30 % respecto al 2018, pero se mantendrá en el rango de epidemia de muertes violentas con un índice de al menos 37 asesinatos por cada 100.000 habitantes.

De acuerdo con las cifras oficiales, el país centroamericano registró hasta noviembre pasado 2.252 homicidios y un promedio diario de 6,74 con lo que, de continuar con dicha cifra, apunta a cerrar el año con 2.461 asesinatos.

Esta nación es considerada una de las más violentas del mundo por las altas tasas de homicidios computadas anualmente, crímenes atribuidos, en su mayoría, a las acciones de las pandillas Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18.

SEMESTRE ATÍPICO

De acuerdo con el Gobierno de Nayib Bukele, que asumió el poder Ejecutivo el 1 de junio pasado, durante el segundo semestre de 2019 se han registrado las cifras mensuales más bajas de homicidios desde que finalizó la guerra civil (1980-1992).

El mandatario, de la derechista Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), aseguró el 1 de diciembre pasado que los cuatro meses «más seguros» desde 1992 son octubre, agosto, noviembre y septiembre de 2019.

«Todos en los primeros 6 meses de nuestro Gobierno», subrayó.

BAJA HEREDADA

La cifra de homicidios con la que cerraría 2019 es la más baja registrada al menos desde el año 2006, según las cifras de la Policía Nacional Civil (PNC) consultadas por Efe, pero también responde a un tendencia computada desde 2016.

Los asesinatos en El Salvador se comenzaron a disparar desde 2014 tras la ruptura de una tregua entre las pandillas, pacto apoyado por el Gobierno de Mauricio Funes (2009-2014), del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

La principal consecuencia del quiebre del armisticio entre la MS13 y el Barrio 18 fue el despunte de los asesinatos que llevó al país a ser considerado como una de las naciones más violentas del mundo en 2015.

La cifra de asesinatos pasó de 2.513 en 2013 a 6.656 en 2015, con lo que la tasa de homicidios se elevó hasta los 103 por cada 100.000 habitantes.

Según organismos internacionales, cuando un país computa un índice de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes se está ante una epidemia.

El 2015 se constituyó en el año más sangriento de la historia reciente salvadoreña y el 2016 ocupa la segunda plaza con 5.280 asesinatos, pero a partir de ese año la cifra de homicidios registró una tendencia a la baja.

El año 2017 cerró con 3.962 muertes violentas y el 2018 con 3.346.

ESTRATEGIA SIMILAR, RESULTADOS MEJOR COMUNICADOS

Las autoridades de seguridad del actual Gobierno atribuyen la baja a un plan de «control territorial» lanzado el pasado 20 de junio.

Esta iniciativa, que no dista de los planes de la última Administración, se basa en concentrar a más 7.000 miembros de la Policía y del Ejército en 22 localidades para tratar de cortar la fuentes de financiación de las pandillas.

En agosto pasado, la experta en temas de seguridad y pandillas Jeannette Aguilar aseguró a Efe que el actual Gobierno reproduce las «políticas fracasadas» de las pasadas Administraciones.

Según Aguilar, Bukele está reeditando las políticas de seguridad de las Administraciones de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, de derecha) y del FMLN, pese a que «cuestiona y descalifica» sus actuaciones.

«En la práctica, está replicando exactamente lo mismo que sus adversarios» en términos de «adoptar una política de mano dura que es utilizada para un marketing político con un aumento del Ejército en las calles, que al final no se justifica a la luz de ninguna emergencia nacional», señaló la experta.

Y es precisamente la exaltación de la figura del militar la que le ha acarreado algunas críticas a Bukele, principalmente de los activistas de derechos humanos.

Pese a las similitudes en las estrategias de seguridad, uno de los puntos más fuertes del Ejecutivo de Bukele es la comunicación de los resultados, pie del que cojearon los gobiernos anteriores.

LA EPIDEMIA CONTINÚA

Al cruzar el número aproximado de homicidios con los que El Salvador podría cerrar el 2019 con la última estimación de pobladores del país (6.642.767), resulta la cifra de 37 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Este dato, pese a que es menor a los 50,3 homicidios por cada 100.000 habitantes registrados en 2018, mantiene al país en zona de epidemia.

De acuerdo con un estudio de la jesuita Universidad Centroamericana, el único dato inferior a este desde 1990 se registró en el año 2003, cuando la tasa fue de 36 por cada 100.000 habitantes y en ese momento gobernaba el difunto Francisco Flores (1999-2004). EFE

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