Dejar a los países pobres sin vacunas perjudicará la economía de los ricos

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La pobreza golpea sobre todo a la población negra o mestiza, que representa el 72,7 % de los pobres de Brasil. EFE/Sebastião Moreira/Archivo

Ginebra, 3 dic (EFE).- Dejar a los países pobres sin vacunas contra la covid-19 causará graves daños no solo a sus economías, sino también a las economías más avanzadas del planeta, y terminaría siendo más costoso que financiar el sistema creado para dotar a los primeros de las herramientas para acabar con la pandemia.

Si se permite que la pandemia quede latente entre la mayoría de la población mundial y que tenga una larga duración, las consecuencias económicas a nivel mundial serán deplorables, aseguró hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS), basándose en los resultados de un estudio económico sobre la crisis sanitaria.

El análisis, que fue encargado por la Fundación Bill y Melinda Gates, se centra en diez países incluyendo varios que representan las economías más importante del mundo.

Sostiene que este grupo de países tendría beneficios económicos equivalentes a 153.000 millones de dólares el próximo año si hay un acceso global a las vacuna contra la covid-19.

La estimación de ese beneficio para los cinco próximos años se eleva a 466.000 millones de dólares, es decir doce veces más que el coste total de la plataforma ACT Accelerator, creada por la OMS en colaboración con entidades público-privadas para garantizar que los países de menores recursos reciban una parte justa de test de diagnóstico, tratamientos y vacunas.

Esta iniciativa ha recaudado cerca de 10.000 millones de dólares, pero tiene un déficit de 28.200 millones.

La OMS dijo hoy en un comunicado que se necesitan 4.300 millones de manera urgente para que no se produzca un retraso en dar acceso a los países más pobres a las herramientas que necesitan para hacer frente al virus.

Por el momento, los diez países ricos analizados para este estudio (Canadá, Francia, Alemania, Japón, Catar, Corea del Sur, Suecia, los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido y Estados Unidos) han contribuido en conjunto con 2.400 millones de dólares al ACT Accelerator.

El más generoso ha sido el Reino Unido, que ha comprometido cerca de 1.000 millones de dólares, y el más indiferente Estados Unidos, que no ha mostrado ningún interés por financiar el acceso de los menos favorecidos del mundo a las vacunas, terapias y test de covid.

EEUU no ha comprometido ni un dólar en este esfuerzo, al igual que los Emiratos Árabes Unidos.

En cambio, Alemania ha ofrecido 618 millones, Canadá, 290; Japón, 229; y Francia, 147 millones.

Suecia ha prometido 21 millones de dólares, Catar, 20; y Corea del Sur, 11 millones.

El ACT-Accelerator fue creado hace siete meses y en este tiempo ha estimulado la investigación en torno al coronavirus, con 50 tipos de pruebas de diagnóstico que han sido evaluadas, algunas de las cuales han sido aprobadas y puestas a disposición de los países de escasos recursos.

Asimismo, se ha dado acceso al fármaco Dexametasona, recomendado por la OMS en pacientes críticos de covid, y se está promoviendo la investigación en torno a los tratamientos de anticuerpos monoclonales.

Por su parte, el brazo del ACT-Accelerator dedicado a las vacunas está apoyando el desarrollo de nueve candidatas, de las cuales ocho están en ensayos clínicos.

Por el momento, la OMS se ha asegurado cientos de millones de dosis de tres vacunas prometedoras, con 200 millones que serán rápidamente distribuidas entre los países más pobres. EFE