Tegucigalpa.- Un tribunal emitió un fallo de culpabilidad contra los 11 agentes policiales acusados de implantar evidencias falsas a dos ciudadanos de origen filipino, con el propósito de incriminarlos y despojarlos de sus pertenencias.
El caso, que generó indignación por el abuso de autoridad y la presunta manipulación de pruebas, concluyó con una resolución que responsabiliza a los uniformados por los hechos denunciados.
Ahora queda pendiente la audiencia de individualización de la pena, donde se determinará la condena que deberán cumplir los implicados.




















