El Gobierno de Honduras, las Naciones Unidas y la Red Humanitaria lanzaron un llamado de emergencia por 60 millones de dólares para atender las necesidades de unas 538 mil personas afectadas por la sequía en 103 municipios del país que se encuentran bajo alerta roja.
La emergencia se atribuye al impacto del fenómeno climático de El Niño, que ha provocado períodos prolongados sin lluvias y déficits extremos de precipitación. Según la información difundida, más del 75 % del territorio nacional ha experimentado condiciones de sequía severa.
La falta de agua ya ha generado pérdidas en la primera temporada agrícola, afectando la producción de alimentos y los medios de vida de miles de familias, especialmente en comunidades vulnerables.
Los recursos solicitados serán destinados principalmente a acciones de seguridad alimentaria y nutrición, salud, acceso al agua, saneamiento e higiene y protección, incluida la atención a grupos vulnerables como niños y personas expuestas a violencia.
La respuesta humanitaria contempla la participación de 32 organizaciones, entre agencias de Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales y socios locales, en coordinación con las autoridades nacionales y municipales.
El coordinador residente de Naciones Unidas en Honduras, Alejandro Álvarez, señaló que la magnitud de la sequía requiere una respuesta inmediata y pidió el apoyo de la comunidad internacional para evitar que las condiciones de las familias afectadas continúen deteriorándose.




















