Tegucigalpa.- Dieciocho personas acusadas de participar en el complot que culminó con el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, comparecieron este lunes ante una corte federal de Miami, luego de ser extraditadas desde Haití durante el fin de semana.
Los imputados forman parte de un grupo de 30 personas procesadas en Estados Unidos por su presunta participación en el magnicidio ocurrido el 7 de julio de 2021, cuando Moïse fue asesinado en su residencia ubicada en Pétion-Ville, en las afueras de Puerto Príncipe. Entre los acusados figuran exmilitares colombianos señalados como mercenarios y un exfuncionario haitiano.
Durante la audiencia, la jueza Lisette Reid asignó abogados de oficio a los acusados y estableció las próximas comparecencias. Los procesados enfrentan cargos federales que incluyen conspiración para cometer asesinato o secuestro fuera de Estados Unidos y proporcionar apoyo material con resultado de muerte, delitos que pueden acarrear penas de hasta cadena perpetua.
La investigación apunta a una conspiración planificada en Florida
De acuerdo con documentos judiciales citados por las autoridades estadounidenses, el sur de Florida habría sido utilizado entre febrero y julio de 2021 como uno de los principales centros para planificar y financiar el complot contra Moïse. La acusación sostiene que el objetivo era derrocar al mandatario e instalar a un nuevo gobernante que favoreciera los intereses políticos y económicos de los conspiradores.
Las autoridades estadounidenses también investigan el supuesto uso de fondos federales de ayuda económica entregados durante la pandemia de COVID-19 para financiar parte de la operación. Según los documentos del caso, los recursos habrían sido utilizados para respaldar el plan y facilitar su ejecución.
El proceso judicial en Estados Unidos se suma a los casos de otros implicados que ya han sido procesados. En mayo de 2026, un jurado federal de Miami declaró culpables a cuatro acusados por su participación en el complot; todos enfrentan la posibilidad de una condena de cadena perpetua.
El asesinato de Moïse profundizó la crisis política y de seguridad en Haití. Mientras el proceso estadounidense avanza, las investigaciones y acusaciones relacionadas con el magnicidio continúan enfrentando dificultades dentro de Haití debido a la grave situación de inseguridad que atraviesa el país.



















