Tegucigalpa.- Expertos y organismos meteorológicos han advertido sobre el fortalecimiento del fenómeno de El Niño en Centroamérica durante 2026, una situación que podría provocar sequías prolongadas, reducción de lluvias, afectaciones a la producción agrícola y una mayor presión sobre los recursos hídricos de la región.
Los pronósticos señalan que el fenómeno generará temperaturas por encima de lo normal, una canícula más intensa y períodos secos más prolongados, especialmente en zonas vulnerables como el Corredor Seco Centroamericano. Estas condiciones podrían impactar la producción de granos básicos, el abastecimiento de agua potable y la seguridad alimentaria de miles de familias.
En Honduras, especialistas han advertido que cultivos como maíz, frijol y sorgo podrían verse afectados por la disminución de las precipitaciones y el aumento del calor, lo que representaría un desafío para el sector agropecuario y podría generar presiones sobre los precios de los alimentos.
No obstante, expertos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) han llamado a evitar el alarmismo, señalando que, aunque se espera una temporada marcada por sequías y altas temperaturas, aún es prematuro catalogar el evento como catastrófico. Sin embargo, recomiendan a autoridades y productores prepararse con anticipación para mitigar sus efectos.
Ante este panorama, organismos regionales instan a fortalecer las medidas de prevención, gestión del agua y apoyo al sector agrícola para reducir el impacto de un fenómeno climático que amenaza con convertirse en uno de los principales desafíos para Centroamérica durante los próximos meses.




















