Tegucigalpa.- En medio de escenas de profundo dolor y consternación, familiares y amigos dieron el último adiós a las víctimas de la masacre ocurrida en la comunidad de Rigores, un hecho violento que ha sacudido a Honduras.
Durante los sepelios, el llanto y la impotencia marcaron la despedida de las víctimas, mientras sus seres queridos exigieron justicia y el esclarecimiento de este crimen que ha causado conmoción a nivel nacional.
La tragedia mantiene consternada a la población, mientras las autoridades continúan las investigaciones para identificar a los responsables de la masacre que enluta a varias familias hondureñas.




















