Tegucigalpa.- La autopsia practicada a uno de los agentes policiales asesinados durante el enfrentamiento registrado en Corinto, Omoa, reveló un nivel extremo de violencia. Según datos preliminares forenses, la víctima presentaba más de 50 impactos de bala en distintas partes del cuerpo.
De acuerdo con información en desarrollo, varios de los cuerpos recuperados en la zona también muestran señales de extrema violencia, entre ellas mutilaciones y quemaduras, lo que ha generado conmoción entre la población.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades en este violento suceso ocurrido en el norte del país.

















