Tegucigalpa.- El gobierno de Estados Unidos presentó una acusación formal contra el gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros altos funcionarios, por presuntos vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, los señalados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de grandes cantidades de drogas hacia territorio estadounidense, incluyendo fentanilo, cocaína y metanfetamina.
Las investigaciones sostienen que los funcionarios habrían recibido sobornos y brindado protección al grupo criminal, además de filtrar información confidencial y permitir operaciones ilícitas sin intervención de las autoridades.
Entre los cargos presentados figuran conspiración para el tráfico de narcóticos, delitos relacionados con armas y presunta colaboración con organizaciones criminales, lo que podría derivar en penas que van desde décadas de prisión hasta cadena perpetua.
El caso, que involucra a varios funcionarios actuales y anteriores, representa un fuerte golpe político y podría tensar aún más las relaciones entre México y Estados Unidos, mientras avanzan las investigaciones judiciales.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas han señalado que corresponde a las instancias nacionales revisar las acusaciones y determinar su validez.




















