Obispos argentinos expresan a Fernández «desazón» por protocolo sobre aborto

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Buenos Aires, 18 dic (EFE).- La Conferencia Episcopal Argentina y el presidente del país, Alberto Fernández, se reunieron este miércoles, y en el encuentro los obispos manifestaron su «desazón» por el protocolo anunciado por el nuevo Gobierno que flexibiliza el aborto no punible bajo las causales ya previstas por la ley.

«Los obispos expresaron su sorpresa, y al mismo tiempo desazón y preocupación por el protocolo presentado por el Ministerio de Salud», dijeron los representantes de la Iglesia católica en un comunicado difundido tras el encuentro con el mandatario.

Pese a que la interrupción del embarazo es legal en Argentina si hay riesgo de vida para la madre o ha sido producto de una violación, los médicos del país pueden acogerse a la objeción de conciencia para no practicar el aborto.

En el país se han dado varios casos de niñas -mayores y menores de 13 años- que quisieron abortar y, por conflictos con las autoridades de su provincia, su propia familia o con los médicos a cargo, por la objeción de conciencia, no pudieron hacerlo.

Por ello, esta nueva iniciativa, aunque respeta el derecho individual a no realizar el aborto, determina que a nivel institucional se tiene que dar una respuesta sanitaria.

A pesar de que la medida está circunscrita a las causales ya legales, la Conferencia Episcopal aseguró que el protocolo que presentó el ministro de Salud, Ginés González García, «en la práctica autoriza el aborto libre».

«La Iglesia ha defendido y defenderá siempre toda vida desde la concepción de manera firme y clara», aseveraron.

Argentina vive en los últimos años un debate en torno a la legalización del aborto, y ya en 2018 se votó en el Parlamento un proyecto de ley que finalmente no salió adelante.

Durante todo ese proceso, la Iglesia fue clara en su postura contraria al aborto, en contraposición a las manifestaciones populares en favor del aborto impulsadas por organizaciones feministas.

En la reunión, los obispos sí compartieron con Fernández -que asumió el cargo el pasado 10 de diciembre en sustitución del conservador Mauricio Macri- la preocupación por la situación económica del país.

Argentina atraviesa una grave recesión desde abril de 2018, con alta inflación y devaluación de la moneda local que han conducido a un mayor desempleo y a una pobreza cercana al 40 %, mientras el presidente ha tomado la decisión de aplicar una ley de emergencia pública.

Así, los miembros de la Iglesia consideraron que Argentina presente «urgentes demandas sociales», en especial «la grave situación alimentaria» y reafirmaron su postura de «atender prioritariamente a los más frágiles del tejido social».

Hicieron hincapié en la otra emergencia que, según la Iglesia, representa «la creciente demanda de droga por parte de jóvenes».

Según un comunicado de Presidencia, Fernández les expresó su «admiración» por el trabajo social que hacen y recalcó que el Ejecutivo analiza «una reforma judicial para ir a fondo contra el narcotráfico».

«Nadie mejor que ustedes conoce el problema del hambre y las drogas, somos aliados para trabajar juntos», dijo Fernández.

El presidente destacó además que nunca se sintió tan «identificado» con la Iglesia como durante el actual papado de Francisco. EFE