Tegucigalpa.- El conflicto entre Irán y Estados Unidos volvió a intensificarse este jueves tras una nueva ola de ataques cruzados en el Golfo Pérsico. Durante la madrugada, el régimen iraní lanzó varios misiles hacia países de la región que albergan instalaciones militares estadounidenses.
Jordania, Kuwait e Irak informaron que sus sistemas de defensa lograron interceptar los proyectiles y condenaron los bombardeos, calificándolos como una grave amenaza para la estabilidad regional.
Horas antes del lanzamiento de los misiles, Estados Unidos ejecutó una nueva ronda de ataques contra territorio iraní. Según Washington, la ofensiva tenía como objetivo reducir la capacidad militar de Teherán para amenazar a los buques comerciales que transitan por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La renovada confrontación ha elevado la tensión en Oriente Medio y mantiene en alerta a los países de la región, ante el riesgo de que los enfrentamientos se extiendan y afecten el suministro energético y la seguridad de las principales rutas marítimas internacionales.




















