Cardenal lamenta espectáculo que se está viviendo y pide orar por diputados para que se guíen por la luz y no por la oscuridad

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Tegucigalpa.- En la homilía de este domingo, el cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga se refirió a la elección de la nueva Corte Suprema de Justicia (CSJ) para el período 2023-2030.

“Qué triste el espectáculo que estamos viviendo en algo que debería ser transparente como la elección de los nuevos magistrados de nuestro Poder Judicial”, expresó Rodríguez Maradiaga.

El purpurado se preguntó por qué diálogos de sordos donde no se quiere oír las opiniones de todos y porque no se quiere hacer prevalecer el capricho de una o de pocas personas.

“Ahí no puede estar Dios, ahí no está la verdad, donde hay manipulaciones, donde pasan sesiones y sesiones de mentiras y engaños. Si nos guiase la verdad, la verdad nos hace libre nos dice el evangelio, pero donde hay manipulaciones y caminos torcidos, ahí no puede estar la verdad y ahí no puede estar Dios”, aseguró.

Por otra parte, el religioso pidió orar fuertemente para que los legisladores se dejen guiar por la luz y no por la oscuridad; por la verdad y la justicia y no por querer buscar intereses alejados de los verdaderos intereses del pueblo hondureño.

Recalcó que el camino de la mentira no lleva a la verdad, que el camino de la manipulación no lleva a la justicia y, en ese sentido, no se puede construir la paz en la injusticia, en la mentira y en la ley de la selva.

“Hoy toca verdaderamente cuestionarnos: este evangelio es una luz para nuestro pueblo o se quieren seguir simplemente las mismas ideologías que sirven solamente a grupos de interés y no al bien común”, planteó.

Llamó a pedir que sea la voluntad de Dios la que los haga dichosos y no la voluntad de pocas personas que aseguró nunca serán felices porque nunca tendrán la paz en su conciencia.

Condena de obispo nicaragüense

“En el país vecino se priva de la nacionalidad a todo el que piensa distinto de unos dictadores que quieren oprimir la libertad, la verdad y la justicia”, cuestionó el cardenal hondureño.

Esto en relación a la condena de 26 años prisión y al despojo de su nacionalidad al obispo nicaragüense Rolando José Álvarez Lagos, declarado culpable por delitos considerados traición a la patria.

“Qué triste esos jueces que son inicuos como a un hermano obispo porque se atrevió a decir la verdad lo han sentenciado a 26 años de prisión, lo mismo que ocurría en los primeros siglos del cristianismo cuando se perseguía a las personas por su fe. Después de 21 siglos la injusticia y yo me pregunto, ¿será que esos injustos piensan que van a vivir 26 años más?, consultó.

Finalmente, dijo que la justicia no se puede vencer con la injusticia y “vean las lecciones de la historia, no hay dictadores que hayan terminado bien, por eso oremos por la iglesia hermana perseguida para que el Señor Jesús les dé la fortaleza y puedan seguir adelante”.