Miles de feligreses hondureños se han unido a las muestras de cariño, oración y respeto por monseñor Teodoro Gómez, cuyos restos fueron trasladados a Honduras y actualmente son velados en la Diócesis de Choluteca.
Los restos del obispo llegaron la noche del martes al Aeropuerto Internacional Palmerola, donde fueron recibidos por sacerdotes, miembros del Camino Neocatecumenal y feligreses que acompañaron el inicio del recorrido hacia el sur del país.
Durante el trayecto hacia Choluteca, habitantes de diferentes comunidades salieron a las calles para despedir al religioso. En municipios como Nacaome y Langue, así como en otras localidades de Valle y Choluteca, los fieles participaron con velas, cantos, oraciones y rezos del Santo Rosario.
En Choluteca, los restos de monseñor Gómez son velados en el Instituto Santa María Goretti, donde numerosos ciudadanos han acudido para presentar sus respetos y acompañar a familiares y miembros de la comunidad católica.
La Diócesis de Choluteca ha programado diversas actividades religiosas durante este miércoles y jueves, entre ellas eucaristías, celebraciones de la Palabra y rezos del Santo Rosario, como parte de las honras fúnebres.
Monseñor Teodoro Gómez fue el quinto obispo de Choluteca y el primero nacido en Honduras en ocupar ese cargo. Falleció el 28 de septiembre de 2026 en Madrid, España, durante un viaje a Roma para participar en la visita ad limina de los obispos hondureños.
Sus restos serán sepultados en la Catedral de la Inmaculada Concepción de Choluteca, donde permanecerán junto al templo que durante su ministerio fue uno de los principales centros de encuentro de la comunidad católica de la zona.




















