El director general de la Policía Nacional, Rigoberto Oseguera Mass, aseguró que la lucha contra la extorsión se ha convertido en una prioridad para las fuerzas de seguridad del país y afirmó que se implementarán nuevas estrategias, reformas legales y acciones coordinadas para combatir este delito que afecta a miles de hondureños.
Durante sus declaraciones, el alto funcionario señaló que la extorsión representa uno de los principales desafíos en materia de seguridad, debido a la complejidad de las estructuras criminales que la ejecutan y al impacto que genera en las víctimas.
“Tenemos que erradicar la extorsión. No puede seguir existiendo en nuestro país”, expresó Oseguera Mass, quien describió este fenómeno como “un monstruo de mil cabezas” por la forma en que operan las redes criminales involucradas.
El jefe policial explicó que uno de los principales obstáculos para combatir este delito es que muchas víctimas desconocen la identidad de quienes realizan las amenazas y exigencias económicas, situación que incrementa el temor y dificulta las denuncias.
Sin embargo, aseguró que la Policía Nacional fortalecerá las investigaciones para identificar y capturar a los responsables. “Vamos a perseguir a los extorsionadores donde se escondan. Identificaremos a todas las personas vinculadas a estas estructuras y actuaremos con toda la fuerza de la ley”, afirmó.
Oseguera Mass destacó que las recientes reformas al Código Penal y al Código Procesal Penal permitirán contar con nuevas herramientas jurídicas para fortalecer la persecución criminal. Asimismo, informó que se han conformado equipos especializados y que se desarrollarán reuniones estratégicas para coordinar acciones dirigidas a desarticular las organizaciones dedicadas a la extorsión.
El director policial también resaltó el trabajo conjunto con la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico y otras instituciones del sistema de seguridad y justicia, con el propósito de atacar las estructuras criminales y las economías ilícitas que las financian.
Además, anunció el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas e investigativas de la institución, así como el impulso de procesos de certificación internacional para la Agencia Nacional del Crimen.
Las autoridades consideran que reducir y eliminar la extorsión es fundamental para fortalecer la seguridad ciudadana, mejorar la confianza en las instituciones y crear condiciones favorables para el desarrollo económico y social de Honduras.




















