Tegucigalpa.- El Congreso Nacional aprobó la nueva Ley de Empleo Parcial con el respaldo mayoritario de las bancadas, en una sesión marcada por el desacuerdo político, especialmente por el rechazo del partido Libertad y Refundación (Libre).
La normativa, discutida y aprobada en un solo debate, establece un marco legal para la contratación bajo jornadas reducidas, con el objetivo de ampliar oportunidades laborales y formalizar empleos en el país. Sin embargo, la iniciativa generó un fuerte debate en el hemiciclo.
Desde la comisión dictaminadora, se defendió que la ley garantiza derechos laborales como el pago proporcional de prestaciones, acceso a seguridad social y estabilidad mediante contratos, asegurando que no habrá discriminación entre trabajadores de jornada completa y parcial.
Además, se enfatizó que esta modalidad permitirá incorporar a sectores como jóvenes, estudiantes y personas con responsabilidades familiares al mercado laboral formal, en un contexto donde persisten altos niveles de desempleo e informalidad.
No obstante, la bancada de Libre votó en contra al considerar que la ley representa un retroceso en materia de derechos laborales. Sus diputados argumentaron que la normativa podría debilitar el sistema de previsión social y abrir la puerta a la precarización del empleo.
La nueva ley surge tras la derogación de la Ley de Empleo por Hora en 2022 y busca llenar ese vacío con un esquema que, según sus impulsores, equilibra flexibilidad laboral con protección de derechos.
A pesar de las críticas, la normativa fue aprobada y ahora queda pendiente su implementación, en medio de expectativas y dudas sobre su impacto real en el mercado laboral hondureño.




















