Tegucigalpa.- El histórico Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF, por su sigla en inglés), firmado en 1987 por Estados Unidos y la Unión Soviética para eliminar una categoría completa de misiles nucleares, se ha roto este día.
El fin del acuerdo abre la posibilidad de volver a posicionar misiles de corto y medio alcance en Europa y otras regiones estratégicas por parte de Rusia y, por consecuente, también por Estados Unidos.
ʺRusia ya no se considera limitada por nada. Tiene derecho, si lo considera necesario, a tomar las medidas apropiadasʺ, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.




















