La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, denunció públicamente la existencia de un sabotaje político y una embestida violenta, sin límite ni tregua, que —según afirmó— proviene de sectores del oficialismo y busca obstaculizar el desarrollo y la conclusión del proceso electoral.
En un pronunciamiento dirigido a la ciudadanía, Hall aseguró que el CNE ha enfrentado presiones, ataques institucionales y acciones destinadas a debilitar su autonomía, así como intentos de interferir en sus funciones constitucionales.
Señaló que estas acciones han tenido como objetivo retrasar procedimientos clave, deslegitimar la labor del organismo electoral y generar incertidumbre en el país.
La titular del ente electoral defendió la legalidad y transparencia de la declaratoria de las elecciones generales, afirmando que esta se realizó conforme a la Constitución y a la ley, dentro de los plazos establecidos.
Asimismo, indicó que la publicación oficial de dicha declaratoria fue obstaculizada, lo que obligó al CNE a recurrir a otros mecanismos para garantizar su divulgación pública.
Hall también denunció supuestas irregularidades en el manejo del escrutinio especial, presiones al personal del CNE y acciones que, a su juicio, podrían constituir delitos electorales. En ese sentido, reiteró que el Consejo ha actuado con independencia y en estricto apego al marco legal vigente.
Finalmente, la presidenta del CNE hizo un llamado a respetar la institucionalidad democrática y solicitó a las Fuerzas Armadas continuar resguardando el material electoral, en cumplimiento de su mandato constitucional, para preservar la voluntad popular y la alternabilidad en el poder.




















