La administración del presidente Donald Trump anunció un plan de asistencia dirigido a pasajeros y trabajadores de Spirit Airlines, luego de que la compañía confirmara el cese de sus operaciones tras fracasar un acuerdo de rescate financiero.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, informó que el Gobierno sostuvo conversaciones con varias aerolíneas para coordinar medidas que mitiguen el impacto del cierre.
Como resultado, compañías como American Airlines, United Airlines, Delta Air Lines, JetBlue Airways y Southwest Airlines acordaron ofrecer tarifas especiales a los clientes afectados que necesiten reprogramar vuelos cancelados.
Asimismo, se establecieron acciones adicionales para contener el alza de precios en rutas con alta demanda. En este sentido, American Airlines y Delta ofrecerán boletos con tarifas reducidas, mientras que Allegiant Air se comprometió a congelar precios en rutas coincidentes con las de Spirit, y Frontier Airlines aplicará descuentos de hasta un 50 % en su red por tiempo limitado.
El plan también contempla apoyo para los empleados de la aerolínea, incluyendo facilidades para su traslado y oportunidades laborales prioritarias en otras compañías del sector aéreo.
El cierre de Spirit Airlines, que operó durante más de tres décadas en el mercado de bajo costo, se produjo tras no concretarse un rescate gubernamental que le permitiera superar sus problemas financieros.
La situación ha dejado a miles de pasajeros afectados y a miles de trabajadores en incertidumbre laboral, lo que motivó la rápida intervención del Gobierno y de la industria aérea para reducir el impacto de la crisis.




















