Una situación de inseguridad mantiene bajo temor a pobladores de varias comunidades de San Francisco de Ojuera, donde maestros de al menos cuatro aldeas han abandonado las aulas debido a presuntas extorsiones y amenazas de muerte.
De acuerdo con denuncias recogidas por HCH, la problemática ha afectado el desarrollo normal de las actividades educativas y ha dejado a decenas de estudiantes sin clases, mientras los docentes aseguran que no existen condiciones de seguridad para continuar trabajando en la zona.
Los pobladores también denunciaron que 86 viviendas habrían sido quemadas, además de registrarse ataques armados contra personas y propiedades. Estos hechos han generado un clima de temor que ha obligado a varias familias a abandonar sus hogares y desplazarse hacia otros lugares para resguardar sus vidas.
La situación afecta particularmente a comunidades donde funcionan centros educativos, cuyos docentes han optado por retirarse ante las amenazas. La salida de los maestros representa una preocupación adicional para las familias, debido a las dificultades que enfrentan los menores para continuar con su formación académica.
Los habitantes de San Francisco de Ojuera solicitan la intervención de las autoridades de seguridad para investigar las denuncias, garantizar la protección de la población y crear las condiciones necesarias para que las familias desplazadas puedan regresar y los docentes retomen sus labores.
Hasta el momento, las cifras sobre viviendas quemadas y personas desplazadas corresponden a denuncias de pobladores reportadas por HCH, por lo que se espera que las autoridades correspondientes puedan confirmar oficialmente la magnitud de la situación.




















