El Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 170 mil salvadoreños en Estados Unidos llega a su fin este 9 de septiembre de 2026, después de más de dos décadas de permitirles residir y trabajar legalmente en ese país.
La medida pone fin a una protección migratoria que fue otorgada nuevamente a los ciudadanos salvadoreños en 2001, luego de los devastadores terremotos que afectaron a El Salvador. El país había recibido TPS por primera vez en 1990, en el contexto de la guerra civil, pero aquella designación expiró en 1992.
Durante los últimos 25 años, miles de beneficiarios han construido sus vidas en Estados Unidos, donde han formado familias, adquirido viviendas, creado negocios y desarrollado sus carreras profesionales. La terminación del programa genera incertidumbre entre quienes han permanecido durante décadas bajo esta protección.
¿Qué significa el fin del TPS?
La cancelación del programa no implica una deportación automática e inmediata para todos los beneficiarios. Sin embargo, quienes no cuenten con otro estatus migratorio podrían quedar expuestos a procedimientos migratorios y perder la autorización de empleo que dependía exclusivamente del TPS.
A partir del 10 de septiembre, los permisos de trabajo cuya única base era el TPS salvadoreño dejarán de tener vigencia, aunque algunas personas podrían mantener autorización laboral si cuentan con otra categoría migratoria independiente, como una solicitud de asilo pendiente, DACA, residencia en trámite u otra protección.
Los especialistas recomiendan a los beneficiarios revisar de inmediato su situación migratoria y consultar con un abogado de inmigración para determinar si pueden acogerse a otra vía legal para permanecer en Estados Unidos.
Incertidumbre para miles de familias
La decisión también genera preocupación entre las familias de los beneficiarios, incluidos hijos nacidos en Estados Unidos que podrían enfrentar el riesgo de separación familiar si sus padres pierden su estatus migratorio.
Organizaciones defensoras de los beneficiarios y legisladores han solicitado al Gobierno estadounidense una extensión del programa o una solución migratoria permanente. Sin embargo, hasta la fecha no se ha anunciado una nueva extensión para los salvadoreños.
El caso de El Salvador se produce además en medio de una política más amplia de la administración de Donald Trump para poner fin a diferentes designaciones de TPS. Según estimaciones citadas por medios estadounidenses, alrededor de un millón de beneficiarios de este programa han perdido o están en riesgo de perder su protección desde 2025.




















