Tegucigalpa. El fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para hondureños en Estados Unidos podría generar un fuerte impacto económico y migratorio para Honduras, debido a que unos 77 mil compatriotas fueron beneficiados por este programa, según declaraciones del especialista en temas migratorios Ilis Cornejo.
Cornejo advirtió que la cancelación del TPS podría provocar una reducción de entre 200 y 300 millones de dólares en el flujo de remesas que recibe Honduras, recursos enviados por los compatriotas que permanecen en Estados Unidos bajo este mecanismo de protección.
El especialista recordó que el TPS para Honduras comenzó el 5 de enero de 1999 y cuestionó que, después de varios años de vigencia del programa, miles de beneficiarios no hayan logrado regularizar de manera permanente su situación migratoria.
Asimismo, señaló que el escenario podría incrementar el riesgo de deportaciones y generar mayores dificultades para las familias hondureñas que dependen económicamente de las remesas enviadas desde Estados Unidos.
Cornejo también llamó a los migrantes hondureños a no postergar sus procesos de regularización, al considerar que las políticas migratorias pueden cambiar con la llegada de nuevas administraciones en Estados Unidos.
Por su parte, la defensora de los derechos de los migrantes, Itsmania Platero, sostuvo que todavía podría existir la posibilidad de modificar la decisión relacionada con el TPS para los hondureños. Según explicó, las políticas migratorias pueden experimentar cambios y existen mecanismos que podrían ser considerados para revertir la medida.
La eventual salida de miles de hondureños del TPS mantiene la preocupación tanto por el futuro migratorio de los beneficiarios como por las consecuencias económicas para Honduras, especialmente ante la importancia de las remesas para los ingresos de numerosas familias y para la economía nacional.




















