El Gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo endurecimiento en sus políticas migratorias al establecer una fianza obligatoria de 15.000 dólares para solicitantes de visas de turismo y negocios provenientes de 12 países, entre ellos Nicaragua, como parte de una estrategia para reducir la permanencia irregular en su territorio.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este miércoles que, a partir del 2 de abril, exigirá una fianza de 15.000 dólares a los solicitantes de visas de negocios y turismo (B1 y B2) de 12 nuevos países, entre ellos Nicaragua.
Además del país centroamericano, la medida afectará a Camboya, Etiopía, Georgia, Granada, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez.
Según la Administración de Donald Trump, la fianza será devuelta a los beneficiarios que cumplan con las condiciones de su visa y regresen a sus países antes de que esta expire.
En cambio, ese dinero se utilizará para cubrir los costos del proceso de deportación de quienes permanezcan en Estados Unidos más allá del tiempo permitido.
El Departamento de Estado estima que expulsar a un migrante del país cuesta, de media, más de 18.000 dólares, por lo que considera que este sistema permitirá ahorrar a los contribuyentes estadounidenses hasta 800 millones de dólares al año.




















