El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, advirtió que el gobierno enfrenta una compleja situación fiscal debido a obligaciones financieras acumuladas, entre ellas una deuda flotante que supera los 24,100 millones de lempiras, además de compromisos salariales y pagos pendientes con distintos sectores del Estado.
El funcionario explicó que la Secretaría de Finanzas debe atender simultáneamente el pago de salarios a empleados públicos, así como obligaciones con maestros, médicos y otros compromisos financieros heredados, lo que representa un reto significativo para la administración pública.
Hércules señaló que, pese a las dificultades, el enfoque del gobierno es mantener la responsabilidad fiscal y optimizar el uso de los recursos públicos.
En ese sentido, confirmó que la planilla de docentes correspondiente a enero fue cancelada en su totalidad, tras superar retrasos iniciales en el proceso administrativo.
Asimismo, indicó que existe una deuda con el sector constructor que ronda los 3,400 millones de lempiras, por lo que se trabaja en un plan de pagos parciales para cumplir con las empresas y avanzar en proyectos de infraestructura, incluyendo trabajos de bacheo previo a la Semana Santa.
El titular de Finanzas destacó que uno de los principales factores de presión sobre las finanzas públicas son los embargos judiciales, ya que en los últimos días se han ejecutado débitos automáticos contra la caja única del Estado, lo que afecta la ejecución de salarios y proyectos gubernamentales.
Ante este panorama, el ministro informó que se trabaja junto al Banco Central de Honduras y la Procuraduría General de la República para analizar mecanismos que permitan reducir la presión financiera y dar mayor estabilidad al manejo de los recursos del Estado.




















