Tegucigalpa.- La controversia en torno a los audios atribuidos al argentino Fernando Cerimedo vuelve a tomar fuerza luego de que el exfiscal general Johel Zelaya planteara la necesidad de realizar un análisis técnico internacional e independiente de las grabaciones.
La petición busca establecer, mediante herramientas de análisis forense, si las voces y conversaciones contenidas en los archivos corresponden realmente a las personas a quienes se les atribuyen y si el material pudo haber sido manipulado, editado o alterado.
El caso está relacionado con las denuncias surgidas alrededor de las elecciones generales de 2025, cuando fueron presentadas ante el Ministerio Público varias grabaciones que, según sus denunciantes, revelarían conversaciones vinculadas con una presunta operación para alterar la voluntad popular.
El entonces consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, entregó al Ministerio Público una memoria USB con audios que posteriormente fueron divulgados públicamente. La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea también registró el episodio en su informe sobre los comicios y señaló que las grabaciones habían sido presentadas como evidencia sin haber sido sometidas previamente a una audiencia judicial.
Zelaya pide desbloquear las investigaciones
Ante el nuevo debate generado alrededor de las grabaciones atribuidas a Cerimedo, Zelaya también ha planteado la necesidad de que se permita avanzar con las investigaciones que quedaron pendientes y que el material sea sometido a procedimientos científicos que permitan establecer su valor probatorio.
La propuesta apunta a que una entidad especializada, preferiblemente con reconocimiento internacional, determine la integridad de los archivos, la identificación de las voces y cualquier posible alteración del contenido.
La solicitud cobra relevancia debido a que el nombre de Cerimedo ya había aparecido en denuncias relacionadas con su presunta participación o influencia política durante el proceso electoral hondureño. En publicaciones recientes también se han difundido nuevas acusaciones sobre el contenido de supuestos audios en los que aparecería su voz.
¿Qué se busca determinar?
Una pericia internacional podría ayudar a responder algunas de las principales interrogantes que rodean el caso:
- ¿Las voces de los audios corresponden realmente a las personas señaladas?
- ¿Las grabaciones son originales o fueron editadas?
- ¿Existe evidencia de manipulación digital?
- ¿Cuándo y con qué dispositivos fueron registrados los archivos?
- ¿Las conversaciones corresponden al contexto que sus denunciantes aseguran?
- ¿Existen elementos técnicos que permitan establecer responsabilidades?
La realización de una pericia independiente permitiría separar las acusaciones políticas de los elementos que puedan ser demostrados mediante evidencia científica.
El debate sobre los audios ocurre además en un contexto de fuertes cuestionamientos al proceso electoral de 2025. La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea señaló preocupaciones relacionadas con la vulnerabilidad de las instituciones electorales y con la influencia extranjera en el entorno digital de la campaña.
Por ahora, uno de los principales reclamos es que las investigaciones no permanezcan bloqueadas y que cualquier denuncia relacionada con los audios sea esclarecida mediante procedimientos técnicos, independientes y respetuosos del debido proceso.
La pregunta que vuelve a quedar sobre la mesa es si las grabaciones contienen evidencia auténtica sobre una eventual intervención en el proceso electoral o si, por el contrario, existen elementos que hayan alterado su contenido.
Una pericia internacional podría ser determinante para establecer la verdad.




















